Por Juan Pablo Ojeda
Un contingente deportivo compuesto por 18 niños integrantes de un equipo infantil de fútbol originario de Tijuana, Baja California, junto con tres adultos acompañantes, se encuentra varado en la ciudad de Bogotá, Colombia, tras la cancelación sistemática de vuelos provocada por un terremoto de magnitud 6.1 que afectó a la región central del país sudamericano. La sacudida provocó daños estructurales en las dependencias operativas del Aeropuerto Internacional El Dorado, obligando a las autoridades de aviación civil a suspender las salidas hacia territorio mexicano.
La delegación infantil, perteneciente a la organización futbolística local «Cachorros de Tijuana», ingresó a suelo colombiano el pasado 1 de agosto para participar en la Copa Internacional de la Mitad del Mundo. Una vez concluida la fase final del torneo el domingo, el grupo tenía programado el itinerario de regreso a México para la madrugada del lunes, trayecto que quedó cancelado indefinidamente tras el evento telúrico que interrumpió el tráfico aéreo regional.
Las afectaciones en la infraestructura aeroportuaria de la capital colombiana abarcan fisuras en la torre de control y fallas en el suministro de energía eléctrica, escenario que forzó la cancelación de más de 120 operaciones internacionales. La paralización dejó al equipo infantil de fútbol sin posibilidad de reubicación inmediata en aerolíneas comerciales, lo que agotó de forma acelerada la reserva de capital destinada a hospedaje y alimentación.
Padres de familia con residencia en Tijuana informaron que el presupuesto logístico del club cubría estrictamente la estancia hasta la fecha programada de retorno. Con un gasto promedio diario proyectado en 1,200 dólares para el mantenimiento operativo de los 21 viajeros, la falta de liquidez obligó al equipo a pernoctar dentro de las instalaciones de la terminal aérea sudamericana.
Ante la saturación de las listas de espera en vuelos comerciales de reprogramación, la dirigencia de la escuela de fútbol solicitó formalmente la asistencia de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México y de la sede consular en Bogotá. La petición busca la asignación de viáticos de emergencia o la habilitación de un vuelo de carácter humanitario que garantice la integridad física y la alimentación adecuada de los menores.
De acuerdo con los registros de la Cancillería mexicana, un aproximado de 145 ciudadanos connacionales permanecen varados en distintas regiones de Colombia como consecuencia del sismo. Los servicios consulares iniciaron el padrón de afectados, priorizando los grupos en situación de vulnerabilidad y los contingentes de menores de edad que carecen de residencia fija o fondos de reserva en el extranjero.
Se calcula que los trabajos de rehabilitación en la terminal de El Dorado requerirán un periodo no menor a 72 horas para restablecer los estándares de operación regular. En medio de la espera, los familiares en Tijuana apelan a las autoridades militares y a la Secretaría de la Defensa Nacional para evaluar el envío de una aeronave de la Fuerza Aérea Mexicana que rescate al equipo infantil de fútbol a la brevedad.
